Noviembre. Frío otoñal. Camina por la calle, con paso firme. Llueve y nota como las gotas caen por sus rizos, pero no le importa, al contrario le gusta. El viento la despeina. Con un gesto sencillo, natural, aparta de su rostro un cabello desobediente. Sonríe. Sonrisa de enamorada.
Lo ve. Con una mano en el bolsillo del pantalón y otra tocándose el pelo. Pero él no se ha dado cuenta de que está allí mirándolo. Le abraza por la espalda y él sabe que es ella, la huele, huele su perfume.
Se besan, un beso que significa mucho para ellos. Esta helada y él se da cuenta, la abraza para que entre en calor y se sientan en un lugar apartado para resguardarse de la lluvia.
Hablan, sonríen, se besan, se abrazan, se quieren, se aman. Sí, están enamorados.

No hay comentarios:
Publicar un comentario