domingo, 28 de noviembre de 2010

Mi taza de café favorita.

Me tomo mi primera taza de café del día, sí, mi taza de café favorita, esa roja que me regalo mi padre un año y que tanto me gusta. Esta amaneciendo, es domingo, pero no puedo dormir, sigo pensando en todo y me siento perdida, sin vida, muerta. Muerta como él.
No le puedo olvidar, ha pasado tiempo y le quiero más que nunca. ¿Por qué te fuiste? ¿Por qué me dejaste sola? ¿Por qué te saltaste ese semáforo? ¿No pensaste en mí, en nosotros? Te odio, te odio por irte así, no, no, no te odio te amo, te amo como siempre.
No puedo evitar llorar, una lágrima cae en la taza y miro como se desliza lentamente.
Quizá ahora me este viendo desde el cielo y este con los ángeles, sí, tiene que estar con ellos, una persona como él no podría estar en otro sitio. Solo te pido una cosa: espérame.

No hay comentarios:

Publicar un comentario