viernes, 12 de noviembre de 2010

Despertar junto a ti.

Se despierta al lado de ella, de su diosa, de su musa. Le acaricia la espalda desnuda con la yema de los dedos.
-Elena despierta.-Le dice.
-No tengo ganas, cinco minutitos más por fa.
Tomás no puede evitar reír, es tan mona, es como una niña, pero la mira bien y ese cuerpo no es de niña, es de mujer.
-Elena venga que te tienes que ir, que ya es muy tarde.

Vuelta a la realidad, volver a casa a las 5 de la mañana para que sus padres no sepan que pasa las noches en la cama de otro hombre, de un hombre mayor que ella, pocos años mayor que ella sí, pero eso sus padres no lo ven. Sus padres solo quieren que su niña sea eso una niña, pero no saben que ya es una mujer que ya tiene deseos y que su deseo es compartir su vida con él. Con su primer amor, el primer chico que besó y su primera vez, su único hombre.

Ella se viste despacio, adormilada, tiene muy mal despertar, pero a él le encanta. La observa y observa su pelo rizado algo alborotado. La ayuda a encontrar sus cosas esparcidas por el suelo y sale con ella de la casa, para llevarla a la suya y que pueda seguir viviendo su vida de adolescente y él, él no para de pensar en ella y no para de pensar en como seria una vida junto a ella y no lo duda ni por un instante, esa noche irá ha hablar con su suegro, su suegro, nunca se acostumbrara a decir esa palabra ''suegro''.

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